Esta mañana, la Plaza de la Constitución ha acogido los actos institucionales con motivo de la conmemoración del Día de Extremadura 2025, una cita marcada por la tradición, la música y el recuerdo de la identidad oliventina.

Como cada año, “Los Chaparritos” de La Encina ha portado las banderas institucionales, mientras que la Filarmónica de Olivenza ha interpretado los himnos de España, Extremadura, Olivenza y Europa. El tenor oliventino Antonio Ferrera Martínez ha puesto voz al himno de Extremadura y al pasodoble oliventino, llenando de orgullo local y regional la celebración.

Al acto ha asistido numerosa ciudadanía, junto con la Corporación Municipal al completo. El presidente de la Corporación ha pronunciado el discurso institucional e izado la bandera de Olivenza. A su vez, los concejales Miguel Serrano, María del Carmen Martínez Cordero, quien ha delegado el concejal Miguel Borreguero, al encontarse indispuesto y Carmen Antunez realizaron el izado de las banderas de España, Extremadura y Europa, respectivamente.

El alcalde de Olivenza, González Andrade, ha pronunciado el discurso institucional, en el que ha destacado que el 8 de septiembre es “un día para sentirse orgullosos de pertenecer a Extremadura y a Olivenza” y una jornada para celebrar “lo que somos, nuestra historia, nuestras raíces, nuestra forma de entender la vida, nuestra cultura, nuestros pueblos y ciudades, nuestros campos, nuestra manera de relacionarnos y, especialmente, nuestra capacidad para salir adelante”.

En este sentido, el alcalde ha subrayado que “para salir adelante hay que creer en Extremadura” y ha puesto en valor el papel de todas las personas que, desde sus pueblos y ciudades, contribuyen cada día a construir la región. “Cuando una familia o un joven decide quedarse, cuando una empresa decide abrir un negocio, cuando las personas mayores reciben los cuidados que merecen, cuando los niños van a la escuela, cuando los agricultores y ganaderos siguen trabajando esta tierra, hacemos Extremadura”, ha señalado.

González Andrade ha incidido también en que Extremadura “no solo es Cáceres, Badajoz o Mérida”, sino que es también “lo que pasa en cada uno de nuestros pueblos”, reivindicando así el papel de Olivenza dentro del presente y el futuro de la comunidad autónoma.

Durante su intervención, el alcalde ha puesto en valor la evolución de Olivenza y los avances experimentados en los últimos años, destacando que la localidad cuenta actualmente con los mejores datos de desempleo de los últimos 20 años, así como la llegada de inversión privada y los nuevos proyectos que se desarrollarán próximamente.

Asimismo, ha hecho referencia a las viviendas del Penico y ha anunciado la próxima puesta a disposición de la ciudadanía de suelo urbanizable para facilitar la construcción y el desarrollo de nuevos proyectos de vida en Olivenza, como parte de una estrategia encaminada a favorecer el crecimiento y las oportunidades en la localidad.

“Olivenza avanza porque existe un proyecto de ciudad que mira al futuro”, ha afirmado el alcalde, quien ha destacado que ese avance se refleja en la evolución del empleo y en la reducción de la deuda municipal, “sin renunciar a seguir avanzando y sin afectar a la vida de la gente”.

En su discurso, González Andrade también ha querido reconocer expresamente el trabajo y la implicación de las asociaciones, los autónomos y todas las personas que, con su esfuerzo diario, construyen Olivenza, contribuyendo a hacer de la localidad una ciudad viva, dinámica y con futuro.

La jornada ha contado también con un emotivo recuerdo para los oliventinos y oliventinas fallecidos durante el último año, al tiempo que el alcalde ha dado la bienvenida a las nuevas generaciones que han nacido en la localidad, poniendo de manifiesto la continuidad de una comunidad que mira hacia el futuro sin olvidar sus raíces.

Finalmente, González Andrade ha trasladado a todos los vecinos y vecinas de Olivenza sus mejores deseos en este Día de Extremadura y les ha animado a disfrutar de las distintas actividades programadas por el Ayuntamiento para conmemorar una jornada “tan especial” para Extremadura y para Olivenza.